Javito
8th August 2005, 08:55 AM
Lunes, 8 de agosto de 2005
Por Magdalys Rodríguez
End.mrodriguez3@elnuevodia.com (http://www.endi.com/2005/08/08/ElPais/mailto::End.mrodriguez3@elnuevodia.com)
No sólo es una de las legislaturas en la jurisdicción de Estados Unidos que más caro compensa a sus miembros elegidos, sino que la Asamblea Legislativa puertorriqueña es la que más recursos le da a sus legisladores para los gastos de equipo de trabajo y oficina.
En el Senado, la asignación básica es de $16,000 mensuales. Esa es para todos los senadores que no tengan posiciones de liderato o algún rango por el cargo que representen.
El presidente del Senado, Kenneth McClintock; el ex gobernador Pedro Rosselló y el ex presidente del Senado, Antonio Fas Alzamora, por ejemplo, tienen una asignación de $31,000 mensuales. El vicepresidente del Senado, Orlando Parga y los portavoces de los tres partidos reciben $26,000 al mes para sus oficinas. Mientras que las respectivas presidentas de las comisiones de Gobierno y de Hacienda, Lucy Arce y Migdalia Padilla, reciben $18,500 mensuales.
En la Cámara de Representantes, la asignación básica es de $25,000 para los legisladores de la mayoría parlamentaria y $17,000 para los representantes legisladores de minoría.
El presidente, José Aponte Hernández, tiene una asignación de $80,000 al mes; el vicepresidente, Epi Jiménez y la portavoz de la mayoría, Iris Miriam Ruiz, $60,000 mensuales; la portavoz alterna de la mayoría, Lourdes Ramos, $30,000 al mes; los portavoces de la minoría, $42,000 mensuales; el portavoz alterno de la minoría popular, $25,000 mensuales; y los presidentes de las comisiones de Hacienda, Antonio Silva; de Gobierno, Jenniffer González; y de Presupuesto y Asignaciones, Angel Pérez, reciben $30,000 mensuales.
Puerto Rico es la jurisdicción que mayor asignación da a las oficinas de los legisladores según las estadísticas de 2003 - las más recientes- de la Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales de Estados Unidos. Es la mayor aún entre sus comparables en términos de población.
Los legisladores suelen mirar hacia la Legislatura de Connecticut para compararse porque atienden un número parecido de población. En ese estado la asignación para los senadores era de $5,500 mensuales y para los representantes de $4,500 mensuales; mientras cuando en Puerto Rico era de $10,833 para los senadores y $17,000 mensuales para los representantes de mayoría en 2003.
Esta fue la asignación cuando la Cámara era presidida por Edison Misla Aldarondo y el Senado por Charlie Rodríguez.
“En Puerto Rico tienes que tener una asistencia adicional. En un territorio tienes que estar buscando información adicional. Tienes que tener asesoramiento adicional porque aplican leyes federales a Puerto Rico”, dijo Aponte Hernández.
El secretario del Senado, Manuel A. Torres, indicó que en Connecticut los legisladores son “part time”.
Allí un legislador puede ser el policía de la ciudad sin muchas restricciones en cuanto a la ética como en Puerto Rico. Tienen también una especie de oficina de servicios legislativos para la mayoría y otra para la minoría. Aquí la Ley del Legislador a Tiempo Completo requiere más asesoría y trabajo, sostuvo.
“Hay una cosa en consideración. Los gobiernos estatales no tienen mucho peso en el diario vivir de la gente. Funcionan mucho con condados. Los asambleístas municipales de Nueva York cobran más salario que los estatales. Hay muchos estatales velándole la silla al asambleísta. Cobran como $15,000 adicionales. La ciudad de Nueva York tiene el mismo presupuesto que el estado. Con el gobierno municipal de Los Angeles pasa lo mismo. Así que el Consejo Municipal tiene mucho poder. Esa es la razón por la cual muchos legisladores estatales se reúnen sólo dos meses al año”, agregó Torres.
En Puerto Rico, indicó, hay mucha centralización del poder.
“En Puerto Rico se aprueba el presupuesto del Gobierno en la Legislatura. Mínimo una vez al año hay que reunirse”, dijo Torres.
En el Senado de Puerto Rico la asignación presupuestaria por legislador se hace a base de liderato o por el rango del cargo que ostenta, como el ex gobernador Rosselló, presidente de la Conferencia Legislativa del Partido Nuevo Progresista (PNP) y el ex presidente del Senado, Fas Alzamora.
En la Cámara de Representantes, mientras tanto, se persiste en la práctica de darle más dinero de presupuesto para oficina a los de mayoría y menos a los de minoría. Pero Aponte Hernández afirmó el viernes que ése no es el criterio, sino que se da más cantidad de dinero por presidir comisiones. Todos los legisladores de mayoría presiden comisiones allí.
También resalta en el examen del presupuesto de cada cámara que en el Senado, el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) está en mayor ventaja económica que en la Cámara. La portavoz y única legisladora del PIP, María de Lourdes Santiago, recibe los $26,000 mensuales como portavoz para los gastos de oficina y $19,317 mensuales como “asignación para la delegación”, de la cual ella es la única integrante.
En la Cámara, el portavoz del PIP, Víctor García San Inocencio sólo recibe $42,000 mensuales y allí hay más de 10 comisiones adicionales al total que tiene el Senado.
De hecho, la asignación a García San Inocencio es una injusticia para la del PPD porque el independentista, también el único legislador del PIP en la Cámara, recibe la misma cantidad que el portavoz del PPD, Héctor Ferrer, quien dirige una delegación de 18 miembros. Los portavoces suelen estar a cargo de la estrategia de la delegación y para ello se supone un trabajo mayor de asesoría y ayuda.
La diferencia en los presupuestos de oficina de los líderes de cada cámara, el Presidente del Senado, con $31,000 mensuales y el presidente de la Cámara con $80,000, parece radicar en cómo distribuyen los servicios que reciben.
Hasta junio pasado McClintock tuvo una oficina denominada “Política pública” en adición a la oficina de asesores del Presidente, que tuvo en nómina a varios ex legisladores y políticos derrotados por un total de $51,272 mensuales.
La oficina de asesores del Presidente tuvo contratos por $36,097 mensuales y en la oficina de Información Pública por $72,000 mensuales hasta el 30 de junio; y aunque en Información Pública también se le da servicio a los otros legisladores el principal cliente es el Presidente.
En la Cámara, aparte de los $80,000 mensuales, Aponte tenía contratos por $64,975 en la oficina de asesores del Presidente. Adjudicado a la Oficina de Comunicaciones está el contrato de la ayudante de Rosselló, Frances Rodríguez, por $5,500 mensuales. A Rodríguez siempre se le ve ayudando en las conferencias de Aponte Hernández.
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Ya lo sabemos pero, tenia que mencionarlo
Por Magdalys Rodríguez
End.mrodriguez3@elnuevodia.com (http://www.endi.com/2005/08/08/ElPais/mailto::End.mrodriguez3@elnuevodia.com)
No sólo es una de las legislaturas en la jurisdicción de Estados Unidos que más caro compensa a sus miembros elegidos, sino que la Asamblea Legislativa puertorriqueña es la que más recursos le da a sus legisladores para los gastos de equipo de trabajo y oficina.
En el Senado, la asignación básica es de $16,000 mensuales. Esa es para todos los senadores que no tengan posiciones de liderato o algún rango por el cargo que representen.
El presidente del Senado, Kenneth McClintock; el ex gobernador Pedro Rosselló y el ex presidente del Senado, Antonio Fas Alzamora, por ejemplo, tienen una asignación de $31,000 mensuales. El vicepresidente del Senado, Orlando Parga y los portavoces de los tres partidos reciben $26,000 al mes para sus oficinas. Mientras que las respectivas presidentas de las comisiones de Gobierno y de Hacienda, Lucy Arce y Migdalia Padilla, reciben $18,500 mensuales.
En la Cámara de Representantes, la asignación básica es de $25,000 para los legisladores de la mayoría parlamentaria y $17,000 para los representantes legisladores de minoría.
El presidente, José Aponte Hernández, tiene una asignación de $80,000 al mes; el vicepresidente, Epi Jiménez y la portavoz de la mayoría, Iris Miriam Ruiz, $60,000 mensuales; la portavoz alterna de la mayoría, Lourdes Ramos, $30,000 al mes; los portavoces de la minoría, $42,000 mensuales; el portavoz alterno de la minoría popular, $25,000 mensuales; y los presidentes de las comisiones de Hacienda, Antonio Silva; de Gobierno, Jenniffer González; y de Presupuesto y Asignaciones, Angel Pérez, reciben $30,000 mensuales.
Puerto Rico es la jurisdicción que mayor asignación da a las oficinas de los legisladores según las estadísticas de 2003 - las más recientes- de la Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales de Estados Unidos. Es la mayor aún entre sus comparables en términos de población.
Los legisladores suelen mirar hacia la Legislatura de Connecticut para compararse porque atienden un número parecido de población. En ese estado la asignación para los senadores era de $5,500 mensuales y para los representantes de $4,500 mensuales; mientras cuando en Puerto Rico era de $10,833 para los senadores y $17,000 mensuales para los representantes de mayoría en 2003.
Esta fue la asignación cuando la Cámara era presidida por Edison Misla Aldarondo y el Senado por Charlie Rodríguez.
“En Puerto Rico tienes que tener una asistencia adicional. En un territorio tienes que estar buscando información adicional. Tienes que tener asesoramiento adicional porque aplican leyes federales a Puerto Rico”, dijo Aponte Hernández.
El secretario del Senado, Manuel A. Torres, indicó que en Connecticut los legisladores son “part time”.
Allí un legislador puede ser el policía de la ciudad sin muchas restricciones en cuanto a la ética como en Puerto Rico. Tienen también una especie de oficina de servicios legislativos para la mayoría y otra para la minoría. Aquí la Ley del Legislador a Tiempo Completo requiere más asesoría y trabajo, sostuvo.
“Hay una cosa en consideración. Los gobiernos estatales no tienen mucho peso en el diario vivir de la gente. Funcionan mucho con condados. Los asambleístas municipales de Nueva York cobran más salario que los estatales. Hay muchos estatales velándole la silla al asambleísta. Cobran como $15,000 adicionales. La ciudad de Nueva York tiene el mismo presupuesto que el estado. Con el gobierno municipal de Los Angeles pasa lo mismo. Así que el Consejo Municipal tiene mucho poder. Esa es la razón por la cual muchos legisladores estatales se reúnen sólo dos meses al año”, agregó Torres.
En Puerto Rico, indicó, hay mucha centralización del poder.
“En Puerto Rico se aprueba el presupuesto del Gobierno en la Legislatura. Mínimo una vez al año hay que reunirse”, dijo Torres.
En el Senado de Puerto Rico la asignación presupuestaria por legislador se hace a base de liderato o por el rango del cargo que ostenta, como el ex gobernador Rosselló, presidente de la Conferencia Legislativa del Partido Nuevo Progresista (PNP) y el ex presidente del Senado, Fas Alzamora.
En la Cámara de Representantes, mientras tanto, se persiste en la práctica de darle más dinero de presupuesto para oficina a los de mayoría y menos a los de minoría. Pero Aponte Hernández afirmó el viernes que ése no es el criterio, sino que se da más cantidad de dinero por presidir comisiones. Todos los legisladores de mayoría presiden comisiones allí.
También resalta en el examen del presupuesto de cada cámara que en el Senado, el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) está en mayor ventaja económica que en la Cámara. La portavoz y única legisladora del PIP, María de Lourdes Santiago, recibe los $26,000 mensuales como portavoz para los gastos de oficina y $19,317 mensuales como “asignación para la delegación”, de la cual ella es la única integrante.
En la Cámara, el portavoz del PIP, Víctor García San Inocencio sólo recibe $42,000 mensuales y allí hay más de 10 comisiones adicionales al total que tiene el Senado.
De hecho, la asignación a García San Inocencio es una injusticia para la del PPD porque el independentista, también el único legislador del PIP en la Cámara, recibe la misma cantidad que el portavoz del PPD, Héctor Ferrer, quien dirige una delegación de 18 miembros. Los portavoces suelen estar a cargo de la estrategia de la delegación y para ello se supone un trabajo mayor de asesoría y ayuda.
La diferencia en los presupuestos de oficina de los líderes de cada cámara, el Presidente del Senado, con $31,000 mensuales y el presidente de la Cámara con $80,000, parece radicar en cómo distribuyen los servicios que reciben.
Hasta junio pasado McClintock tuvo una oficina denominada “Política pública” en adición a la oficina de asesores del Presidente, que tuvo en nómina a varios ex legisladores y políticos derrotados por un total de $51,272 mensuales.
La oficina de asesores del Presidente tuvo contratos por $36,097 mensuales y en la oficina de Información Pública por $72,000 mensuales hasta el 30 de junio; y aunque en Información Pública también se le da servicio a los otros legisladores el principal cliente es el Presidente.
En la Cámara, aparte de los $80,000 mensuales, Aponte tenía contratos por $64,975 en la oficina de asesores del Presidente. Adjudicado a la Oficina de Comunicaciones está el contrato de la ayudante de Rosselló, Frances Rodríguez, por $5,500 mensuales. A Rodríguez siempre se le ve ayudando en las conferencias de Aponte Hernández.
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Ya lo sabemos pero, tenia que mencionarlo