ELBOHEMIO
14th September 2005, 11:49 AM
Devastador veredicto público
Miércoles, 14 de septiembre de 2005
Si bien el gobernador Aníbal Acevedo Vilá podría argumentar que la causa han sido los obstáculos que ha enfrentado, y no sus propias acciones, su imagen pública se ha deteriorado considerablemente desde que asumió el cargo.
En la más reciente Encuesta de El Nuevo Día, el 52% de los electores en general opina que Acevedo Vilá ha tenido un desempeño “peor de lo que esperaban”. Sólo el 28% de los simpatizantes del PPD está de acuerdo con esta evaluación negativa.
El resto de los grupos políticos, incluido el importante segmento de los electores no afiliados, concuerda en que hasta el momento el Gobernador ha sido una decepción (55%). Aunque el 12% de todos los participantes de la encuesta considera que Acevedo Vilá ha tenido un desempeño “mejor de lo que se esperaba”, no hay mucha duda de que el tono general de la reacción del público es de decepción y desaprobación. La decepción se refleja en las calificaciones que los electores otorgan al Gobernador: son muchos más los que lo reprueban con una nota de “D” o “F” (45%) que los que le otorgan calificaciones de “honor” de “A” o “B” (26%). Las calificaciones poco espectaculares de Acevedo Vilá concuerdan con opiniones del pueblo de Puerto Rico que se inclinan hacia lo negativo al evaluar los atributos del Gobernador. La mayoría de los participantes de la encuesta no está de acuerdo en que Acevedo Vilá muestre un liderato eficaz en su partido, sea digno de confianza, sepa cómo manejar los problemas de Puerto Rico e inspire confianza. Tal vez debido a estas dudas e inquietudes sólo el 10% de los electores tiene una “idea clara” acerca de los planes del Gobernador para dirigir a Puerto Rico durante el resto de su mandato. Más de la mitad de los entrevistados (54%) confiesa que no tienen muy claro cuáles son los planes de Acevedo Vilá.
Si bien el gobernador Aníbal Acevedo Vilá podría argumentar que la causa han sido los obstáculos que ha enfrentado, y no sus propias acciones, su imagen pública se ha deteriorado considerablemente desde que asumió el cargo.
No se salva la Legislatura
Miércoles, 14 de septiembre de 2005
Si la opinión del público sobre el Gobernador es un tanto negativa, entonces su evaluación acerca de la Legislatura de Puerto Rico desde que comenzó sus labores en enero está completamente arruinada. La mayoría de los electores de todos los grupos, incluidos los que son fieles al PNP que domina este cuerpo legislativo, opinan que la Legislatura ha mostrado un desempeño mucho peor de lo que se esperaba.
Aunque tal vez no resulte sorprendente ver que ésta es la opinión del 63% de los electores del PPD, en vista de los obstáculos que la Legislatura le ha puesto al Gobernador PPD, la mayoría de los electores del PNP (58%) también está de acuerdo en que la Legislatura no ha actuado a la altura de sus expectativas.
Una “C” para Santini
Miércoles, 14 de septiembre de 2005
En el municipio de San Juan, el alcalde Jorge Santini, quien cumple su segundo mandato, ha mantenido un delicado balance. Sigue destacándose como una figura ascendente en el PNP, que muchos electores consideran como una institución a punto de derrumbarse, pero por lo menos ha tratado de mantenerse al margen de la artillería política que ha estallado a su alrededor. Sin embargo, tal parece que ha comenzado a sentir los efectos de algunos daños colaterales, particularmente en San Juan, ya que las calificaciones que le otorga la Isla en general son más positivas que las de su propio municipio. Aunque los simpatizantes del PNP lo elogian considerablemente y los electores del PPD tienden a criticarlo más, en general, Santini recibe de los sanjuaneros la misma cantidad de “buenas” calificaciones de “A” y “B” (27%) que de “malas” calificaciones de “D” y “F” (26%). De hecho, entre los electores de San Juan, una mayoría de un 45% sólo le otorga a Santini una calificación respetable de “C” por su desempeño hasta el momento, una evaluación que revela un descenso considerable comparado con su primer mandato.
Pasa la prueba Fortuño
Miércoles, 14 de septiembre de 2005
La única pequeña excepción a la opinión negativa que domina la evaluación del público sobre los líderes elegidos es la evaluación satisfactoria que emiten sobre el comisionado residente Luis Fortuño. Si bien una mayoría de los electores (46%) asume una posición neutral acerca de Fortuño y dicen que su desempeño ha sido “más o menos como se esperaba” desde que asumió el cargo en enero, los que admiten que han cambiado de opinión desde entonces, el 28%, dicen que su desempeño ha sido “mejor de lo que esperaban”, comparado con un 22% que lo describen como “peor de lo que se esperaba”. Incluso este pequeño margen lo convierte en una figura destacada en un período en el que la mayoría de los electores puertorriqueños piensa que la mayor parte de sus líderes políticos en toda la Isla han sido sumamente decepcionantes.
Tal vez el hecho de que Fortuño no figura en las primeras planas de los periódicos todos los días tomando decisiones y haciendo anuncios que desagradan al pueblo ha beneficiado su reputación. En las calificaciones que le otorgan los electores, el Comisionado Residente tiene muchas más probabilidades de recibir una “A” o una “B” (49%) que una nota deficiente de “D” o “F” (18%).
Cómo se hizo la encuesta
Miércoles, 14 de septiembre de 2005
La más reciente encuesta de El Nuevo Día se llevó a cabo mediante entrevistas en persona realizadas por toda la Isla, con una muestra representativa de 1,000 participantes de 18 años o más, uno por cada hogar. Este tipo de muestra produce un “error de muestreo” no mayor de ±3% de lo que se hubiese obtenido al entrevistar a toda la población elegible de electores puertorriqueños. El margen de error puede ser mayor al describir subgrupos más pequeños dentro de la muestra. Las entrevistas de campo se realizaron entre el 19 y el 29 de agosto de 2005.
El diseño de la encuesta y el análisis de sus resultados estuvieron a cargo de Kaagan Research Associates, Inc., una compañía independiente de investigación y consultoría con sede en la Ciudad de Nueva York. Las entrevistas fueron realizadas por The Research Office en Guaynabo, Puerto Rico.
Miércoles, 14 de septiembre de 2005
Si bien el gobernador Aníbal Acevedo Vilá podría argumentar que la causa han sido los obstáculos que ha enfrentado, y no sus propias acciones, su imagen pública se ha deteriorado considerablemente desde que asumió el cargo.
En la más reciente Encuesta de El Nuevo Día, el 52% de los electores en general opina que Acevedo Vilá ha tenido un desempeño “peor de lo que esperaban”. Sólo el 28% de los simpatizantes del PPD está de acuerdo con esta evaluación negativa.
El resto de los grupos políticos, incluido el importante segmento de los electores no afiliados, concuerda en que hasta el momento el Gobernador ha sido una decepción (55%). Aunque el 12% de todos los participantes de la encuesta considera que Acevedo Vilá ha tenido un desempeño “mejor de lo que se esperaba”, no hay mucha duda de que el tono general de la reacción del público es de decepción y desaprobación. La decepción se refleja en las calificaciones que los electores otorgan al Gobernador: son muchos más los que lo reprueban con una nota de “D” o “F” (45%) que los que le otorgan calificaciones de “honor” de “A” o “B” (26%). Las calificaciones poco espectaculares de Acevedo Vilá concuerdan con opiniones del pueblo de Puerto Rico que se inclinan hacia lo negativo al evaluar los atributos del Gobernador. La mayoría de los participantes de la encuesta no está de acuerdo en que Acevedo Vilá muestre un liderato eficaz en su partido, sea digno de confianza, sepa cómo manejar los problemas de Puerto Rico e inspire confianza. Tal vez debido a estas dudas e inquietudes sólo el 10% de los electores tiene una “idea clara” acerca de los planes del Gobernador para dirigir a Puerto Rico durante el resto de su mandato. Más de la mitad de los entrevistados (54%) confiesa que no tienen muy claro cuáles son los planes de Acevedo Vilá.
Si bien el gobernador Aníbal Acevedo Vilá podría argumentar que la causa han sido los obstáculos que ha enfrentado, y no sus propias acciones, su imagen pública se ha deteriorado considerablemente desde que asumió el cargo.
No se salva la Legislatura
Miércoles, 14 de septiembre de 2005
Si la opinión del público sobre el Gobernador es un tanto negativa, entonces su evaluación acerca de la Legislatura de Puerto Rico desde que comenzó sus labores en enero está completamente arruinada. La mayoría de los electores de todos los grupos, incluidos los que son fieles al PNP que domina este cuerpo legislativo, opinan que la Legislatura ha mostrado un desempeño mucho peor de lo que se esperaba.
Aunque tal vez no resulte sorprendente ver que ésta es la opinión del 63% de los electores del PPD, en vista de los obstáculos que la Legislatura le ha puesto al Gobernador PPD, la mayoría de los electores del PNP (58%) también está de acuerdo en que la Legislatura no ha actuado a la altura de sus expectativas.
Una “C” para Santini
Miércoles, 14 de septiembre de 2005
En el municipio de San Juan, el alcalde Jorge Santini, quien cumple su segundo mandato, ha mantenido un delicado balance. Sigue destacándose como una figura ascendente en el PNP, que muchos electores consideran como una institución a punto de derrumbarse, pero por lo menos ha tratado de mantenerse al margen de la artillería política que ha estallado a su alrededor. Sin embargo, tal parece que ha comenzado a sentir los efectos de algunos daños colaterales, particularmente en San Juan, ya que las calificaciones que le otorga la Isla en general son más positivas que las de su propio municipio. Aunque los simpatizantes del PNP lo elogian considerablemente y los electores del PPD tienden a criticarlo más, en general, Santini recibe de los sanjuaneros la misma cantidad de “buenas” calificaciones de “A” y “B” (27%) que de “malas” calificaciones de “D” y “F” (26%). De hecho, entre los electores de San Juan, una mayoría de un 45% sólo le otorga a Santini una calificación respetable de “C” por su desempeño hasta el momento, una evaluación que revela un descenso considerable comparado con su primer mandato.
Pasa la prueba Fortuño
Miércoles, 14 de septiembre de 2005
La única pequeña excepción a la opinión negativa que domina la evaluación del público sobre los líderes elegidos es la evaluación satisfactoria que emiten sobre el comisionado residente Luis Fortuño. Si bien una mayoría de los electores (46%) asume una posición neutral acerca de Fortuño y dicen que su desempeño ha sido “más o menos como se esperaba” desde que asumió el cargo en enero, los que admiten que han cambiado de opinión desde entonces, el 28%, dicen que su desempeño ha sido “mejor de lo que esperaban”, comparado con un 22% que lo describen como “peor de lo que se esperaba”. Incluso este pequeño margen lo convierte en una figura destacada en un período en el que la mayoría de los electores puertorriqueños piensa que la mayor parte de sus líderes políticos en toda la Isla han sido sumamente decepcionantes.
Tal vez el hecho de que Fortuño no figura en las primeras planas de los periódicos todos los días tomando decisiones y haciendo anuncios que desagradan al pueblo ha beneficiado su reputación. En las calificaciones que le otorgan los electores, el Comisionado Residente tiene muchas más probabilidades de recibir una “A” o una “B” (49%) que una nota deficiente de “D” o “F” (18%).
Cómo se hizo la encuesta
Miércoles, 14 de septiembre de 2005
La más reciente encuesta de El Nuevo Día se llevó a cabo mediante entrevistas en persona realizadas por toda la Isla, con una muestra representativa de 1,000 participantes de 18 años o más, uno por cada hogar. Este tipo de muestra produce un “error de muestreo” no mayor de ±3% de lo que se hubiese obtenido al entrevistar a toda la población elegible de electores puertorriqueños. El margen de error puede ser mayor al describir subgrupos más pequeños dentro de la muestra. Las entrevistas de campo se realizaron entre el 19 y el 29 de agosto de 2005.
El diseño de la encuesta y el análisis de sus resultados estuvieron a cargo de Kaagan Research Associates, Inc., una compañía independiente de investigación y consultoría con sede en la Ciudad de Nueva York. Las entrevistas fueron realizadas por The Research Office en Guaynabo, Puerto Rico.